Anthony Black, vocero de Delta Airlines, dijo a CNN que la tormenta afectó a «varias rutas», cuatro de Asia y cuatro de Estados Unidos. Agregó que la compañía está en modo de espera y de observación para determinar los posibles impactos en los viajes el miércoles.
La Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés), advirtió que esta tormenta de radiación solar alcanzó niveles no vistos desde octubre del 2003.
No hay peligro para la Tierra
En noviembre pasado, científicos de la NASA aclararon públicamente que las tormentas solares no destruirán la Tierra, aunque sí podrían alterar el funcionamiento de algunos sistemas electrónicos, desde teléfonos celulares hasta satélites, y definitivamente causarán grandes espectáculos por el surgimiento de auroras boreales.
La NASA explicó que se espera que la actividad solar sea alta y toque su nivel máximo entre el 2012 y el 2014, pero ni siquiera la más grande de estas CME podría dañar la atmósfera terrestre.
«Tenemos un largo registro que muestra que incluso las más fuertes erupciones no pueden hacer explotar a la atmósfera», dijo Antti Pulkkinen, un investigador científico del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. «Realmente no hay manera de que incluso la más grande de las alteraciones pueda poner fin al mundo».
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