El original modelo de Emirates, la aerolínea con mejores perspectivas.

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“Este sector está acostumbrado a las pérdidas. El gran reto es ganar dinero de forma sostenida. La cuestión filosófica es si esto es un negocio o no. Hay pocas excepciones de aerolíneas que ganen dinero regularmente”. Son palabras del director de Emirates para España, Fernando Suárez de Góngora.

El directivo prosigue con que “predicciones apocalípticas en la aviación siempre las ha habido por sus exigentes variables intrínsecas, como las climáticas, las geopolíticas, o las de combustible”. Ejemplos de ello han sido el volcán islandés, la primavera árabe, o la fluctuación del Brent.
Sin embargo, los resultados y perspectivas de Emirates parecen vivir una realidad radicalmente distinta, y ajena a estos temibles condicionantes. Las claves de su éxito está un modelo de negocio aéreo original hasta el extremo, y más adaptado a los nuevos tiempos que ninguno, según consta en un reportaje de la revista de noticias de turísmo Preferente.
Las peculiaridades más llamativas de Emirates son que su flota está compuesta por únicamente por aviones de doble pasillo; que no está integrada en ninguna alianza aérea, y que sus empleados son de más de 130 países diferentes. Y sin ser llamativo, pero sí a veces inusual, que tiene muy pocos objetivos, aunque estos son muy concretos y claros.
 
MÁS VALE SOLO… La primera particularidad de Emirates es que transita solitaria en un negocio tan interconectado como el aéreo. No está integrada ni en Oneworld, ni en SkyTeam, ni en Star Alliance, y según revela Suárez de Góngora a Preferente, eso algo que de momento la aerolínea “ni se plantea”.
“Tenemos acuerdos básicos de tarifas e interlines con otra aerolíneas. Hasta la fecha no nos planteamos entrar en ninguna alianza. Emirates ha decidido ir en solitario por la agilidad de ser independientes, que no retrasa las decisiones estratégicas. Las alianzas es con competidoras y es difícil las sinergias en esa coyuntura”, justifica.
También esta teoría afecta a su paradigma de expansión. “Crecemos en propio. Así ha sido nuestra historia, y así va a seguir. Hemos crecido muy rápido. Y el resultado es que estamos en una posición muy buena”, constata el máximo responsable en España de Emirates.
La aerolínea dubaití puede financiar así sus inversiones con recursos propios, y mantener un bajo endeudamiento. Y al mismo tiempo, se ahorra heredar las grandes trabas de las aerolíneas convencionales, con estructuras desfasadas en muchos casos, y con una mentalidades que podrían no congeniar.
A LO GRANDE. Otra singularidad de Emirates es que toda su flota –154 aviones, más 250 pedidos– está compuesta por aviones de doble pasillo. De hecho, es la aerolínea con más ‘Superjumbo’ A380, tanto en servicio como encargados, lo mismo que ocurre con el Boeing 777.
Pero por si esta particularidad ya no fuera suficientemente sorprendente a esa escala, lo más llamativo es que Emirates no ciñe el uso de estos aparatos a vuelos de larga distancia. “Somos una aerolínea que solo cuenta con aviones de gran capacidad, con los que también operamos rutas de corto radio”, expone Suárez de Góngora.
Un ejemplo de ello es la ruta entre Dubai y Jeddah, separadas por la misma distancia que Madrid y Barcelona, y operada por un Airbus A330, “con altísimas ocupaciones, por que de lo contrario no cubriríamos la ruta”, avisa el directivo de Emirates.
BASE Y ATRACCIÓN. La aerolínea del Emirato se enorgullece de ser la primera embajadora de Dubai como destino turístico. “Potenciamos la marca Dubai. Tenemos muchas conexiones desde nuestro ‘hub’, que funciona muy bien”, y que planea ser el mayor aeropuerto mundial en 2035, cuando espera dar cobijo a 160 millones de pasajeros, en una instalación que además nunca duerme.
“Vendemos Dubai como destino, y ofrecemos una escala de dos días para conocerla, antes de ir a por ejemplo Australia, en lugar de la clásica escala técnica. Disfrute también de Dubai, le decimos al cliente”, revela Suárez de Góngora.
Además, del atractivo turístico de Dubai, con el hotel de más estrellas del mundo, el edificio más alto y la isla artificial más grande, Emirates se beneficia de su privilegiado enclave geográfico. “Se espera mucho crecimiento en los flujos Europa-Asia”, argumenta el mandamás en España de Emirates.
Desde 2008, la aerolínea cuenta con una suerte de ‘low cost’, Flydubai, que opera vuelos regionales con una flota íntegra de Boeing 737. Suárez de Góngora la define como “un pequeño cuerpo regional en el que Emirates tiene un parte mayoritaria de sus gestión”.
SERVICIO Y PRECIO. Los otros dos puntales de Emirates son el personal y la relación calidad/precio. Cuenta con una plantilla multicultural, “que aumenta el feed-back con el pasajero”, y cuyo sentimiento de unidad radica en los principios humanos universales que abandera la compañía, asumidos por todos con orgullo.
Duchas a bordo o un bar son las apuestas con las que Emirates seduce al pasajero ‘business’ en sus A380, un avión “que ensalza el valor de marca”, según Suárez de Góngora. En suma, un cóctel que va dejando cortos sus ya de por sí ambiciosas expectativas. Ya no esconden que su meta es ser la primera del mundo.
Fuente: http://www.preferente.com