Los controladores aéreos españoles contemplan paros en octubre por el nuevo convenio.

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Usca, sindicato mayoritario de los controladores aéreos de España, decidirá el próximo 29 de septiembre si convoca una asamblea nacional el día 2 de octubre para votar si el colectivo convoca unas jornadas de protesta durante la segunda quincena de ese mes. Enaire y los controladores negocian desde principios de año el convenio que regirá desde 2014 hasta 2019, después de que fuera denunciado el laudo implantado en 2010 tras la crisis que desembocó en el cierre del espacio aéreo nacional.
El Comité Ejecutivo de Usca se reunió este jueves y decidió posponer la convocatoria de la asamblea, inicialmente prevista para el 18 de septiembre. La decisión se ha tomado después de que Enaire haya planteado la posibilidad de decretar la ultraactividad del laudo hasta que se haya firmado un nuevo convenio. Antes había dicho que, si no había acuerdo, el 24 de octubre los controladores quedarían bajo el Estatuto de los Trabajadores.
En agosto hubo otra reunión del Comité Ejecutivo en la que se analizó la posibilidad de convocar huelgas. Entonces “se decidió no hacer absolutamente nada para no perjudicar al turismo ni a la economía en el período estival”, aseguran fuentes sindicales, que señalan que cualquier posible acción de protesta se contempla en octubre “para evitar también perjudicar la temporada alta de Canarias que comienza en noviembre”.
Las principales peticiones de Usca al Gobierno se resumen en dos: bajar progresivamente la jornada anual hasta las 1.400 horas de la media europea –frente a las 1690 que pide la compañía- y que se congele la masa salarial hasta 2019, partiendo de una reducción del 20% sobre la del año 2010. La propuesta de partida de los empleados, rechazada por la empresa pública, también planteaba que se repartiera entre ellos un porcentaje de los incrementos de ingresos en concepto de prima de productividad, teniendo en cuenta que lo que factura Enaire procede de las tasas pagadas por las aerolíneas.
El sindicato Usca propone también un reparto más equitativo de la masa salarial, para que “a mismo trabajo, misma responsabilidad, mismo salario”. Igualmente, reclaman que se vuelva a dotar la Reserva Activa con las cantidades de masa salarial liberadas por los profesionales que se jubilan y que cobraban más que los nuevos contratados, “para que los controladores en el entorno de los 57 años puedan retirarse sin sufrir una merma en sus ingresos de más del 60%”.
Los controladores señalan que en los últimos cinco años no se ha contratado a ningún CTA y que se prevé un crecimiento del tráfico. En tal caso, aseguran, “estamos abocados a una situación similar a la de 2010”, cuyas secuelas “aún siguen muy vigentes”. Tras el caos aéreo de ese año, se rebajó el salario y se subió la jornada anual del colectivo en el entorno del 40%.