Aerolíneas con bases británicas deberán mudarse a la UE para mantener sus rutas continentales.

Síguenos en las redes sociales y mantente siempre actualizado

Las autoridades de la UE han avisado a aerolíneas como British Airways, Easyjet y Ryanair que para poder mantener sus principales rutas dentro de la Europa continental una vez ejecutado el brexit deberán contar con una sede central en algún país miembro y vender la mayoría de sus acciones a ciudadanos europeos. Así lo publica The Guardian.

El diario británico asegura que la advertencia ha sido trasladada por funcionarios comunitarios a los directivos de las compañías en reuniones privadas entre ambas partes. Esos cambios podrían tener graves consecuencias económicas para Reino Unido, como la pérdida de puestos de trabajo.

Esta postura de la UE podría a su vez incitar a las autoridades británicas a responder con sus propias normas nacionales, lo que provocaría que las aerolíneas europeas tuvieran que afrontar situaciones igualmente difíciles.

La industria confía en que Bruselas y Londres lleguen a un acuerdo durante las negociaciones sobre la salida del país del bloque y logren que el daño al sector sea limitado.

La irlandesa Ryanair ya anunció no obstante en septiembre que este año no incorporará aviones a sus bases operativas de Reino Unido.

«El acuerdo de libre comercio más exhaustivo»

Una comisión de la Cámara de los Lores británica ha advertido este miércoles de que la falta de un acuerdo comercial con la UE tras el brexit perjudicaría particularmente a la aviación, así cómo al televisivo, al no estar cubiertos por la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El presidente de la comisión sobre el mercado interno europeo, Larry Whitty, ha instado al Gobierno de la primera ministra, Theresa May, a alcanzar «el acuerdo de libre comercio más exhaustivo que jamás se haya negociado con la Unión Europea», para proteger la economía británica.

La comisión también pide que se negocie un buen «acuerdo de transición», para que las empresas británicas puedan seguir operando con normalidad en el periodo entre que el Reino Unido sale de la UE y entra en vigor un nuevo pacto bilateral.

En su informe, los lores alertan de que la ausencia de un eventual acuerdo de comercio entre Londres y Bruselas dañaría a todo el sector exportador no solo de bienes sino de servicios financieros y «no financieros».

Un portavoz del Gobierno británico ha dicho que May «tiene la prioridad de alcanzar un acuerdo de libre comercio ambicioso con la UE, que debería permitir el comercio más libre posible en servicios y también bienes».

La fuente ha añadido que se tratará de acordar además «un proceso de implementación gradual», que permita a las empresas e instituciones «prepararse para la nueva situación».

El Ejecutivo, que activará las negociaciones con Bruselas el 29 de marzo, espera alcanzar un acuerdo comercial dentro del periodo de dos años de negociaciones, pero los lores, así como varias fuentes comunitarias, han advertido de que ese plazo no será suficiente.

Fuente: 20 minutos