El aeropuerto de Ibiza, al borde de una emergencia sanitaria.

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Tras seis días de huelga de limpieza el Aeropuerto de Ibiza (España) se encuentra al borde de la emergencia sanitaria y la amenaza de cierre de las instalaciones planea sobre su única terminal en plena temporada turística.

Los 80.000 viajeros que este fin de semana transitan por sus instalaciones lo hacen sorteando basura y respirando el hedor procedente de los cuartos de baño, clausurados en su práctica totalidad.

Han sido los propios sindicatos los que han advertido a la dirección del aeropuerto del riesgo que supone para la integridad de los pasajeros circular en estos momentos por un suelo que en numerosas ocasiones se presenta empapado y plagado de restos orgánicos.

El daño que está causando a la imagen turística de Ibiza lo completa el cuartel general que han montado los trabajadores a la puerta de salidas. Con tres nóminas atrasadas piden literalmente limosna a los pasajeros con una caja de zapatos bajo un cartel en castellano y en inglés: «Tres meses sin un salario, ayúdenos con lo que pueda».

Muchos turistas, en su mayoría procedentes de otros puntos de España, el Reino Unido, Italia y Alemania, se informan y ayudan con lo que pueden, además de hacerse eco de lo presenciado en las redes sociales.

La última reunión del pasado viernes con el director del aeropuerto, Roberto Llamas, y un alto cargo de Aena que se desplazó específicamente a la isla para desbloquear la situación, no ha hecho más que empeorar las cosas.

Aena ha informado de que ya ha rescindido el contrato con la empresa concesionaria Kle, en concurso de acreedores, y se ha contratado a Ingresan, que comenzará a trabajar en «cuestión de días» y asumirá toda la plantilla de Kle, unos cuarenta trabajadores.

El problema para los sindicatos es no saber qué significa exactamente cuestión de días. Los rumores sitúan esa fecha en finales de julio. Tampoco saben qué va a pasar con todo el dinero que se les adeuda.

Aena tiene retenido a Kle el pago de los últimos 60 días de concesión, pero no puede entregar ese dinero directamente a los trabajadores sino al administrador concursal que se haga cargo de Kle, y que todavía se ha de nombrar.

Ante esta situación los trabajadores no solo han decidido seguir con la huelga sino incumplir los servicios mínimos reclamados por la empresa y realizar los que ellos consideran. Es decir, una sola persona trabajando, que se dedica a quitar las botellas de los contenedores del control de seguridad y poner papel en los lavabos. Sin embargo ayer por la mañana todos los baños estaban cerrados al no reunir las condiciones higiénicas necesarias.

El inicio de la huelga la dirección del aeropuerto coló a empleados de la empresa Valoriza, responsable de la limpieza en el Ayuntamiento de Ibiza, para que limpiaran la primera planta de la terminal. Los sindicatos denunciaron a Aena de saltarse así su derecho de huelga, pidieron la dimisión del director del aeropuerto, y empezaron a montar guardias nocturnas para evitar que vuelva a suceder.

La situación familiar de los limpiadores y limpiadoras, dos de ellos son matrimonio, es tan desesperada que hasta los trabajadores del resto de empresas del aeropuerto, que además están siendo víctimas de la situación de insalubridad de las instalaciones, les compraron el viernes dos carritos de supermercado con productos básicos.

Algunas autoridades locales se han pasado por las instalaciones para solidarizarse con los trabajadores pero sin aportar soluciones. Tan sólo Guanyem donó 5.000 euros para la caja de resistencia de los huelguistas, procedentes del salario de los cargos públicos que cobran más de 2.200 euros al mes. El viernes la secretaria de organización de Comisiones Obreras, Consuelo López, anunció que quizá había llegado el momento de abrir esa caja.

Esquerra Unida ha denunciado en un comunicado la actitud de Aena y la dirección del aeropuerto: «Si hubiera actuado cuando tuvo conocimiento de que los trabajadores de la concesionaria de la limpieza no cobraban, no se habría llegado a esta situación. A lo largo de todos estos meses no se conoce que Aena haya hecho ninguna gestión para conseguir que los trabajadores cobraran sus salarios o para rescindir el contrato a la empresa concesionaria. Sólo ha reaccionado ante la convocatoria de una huelga indefinida».

Por: Ricardo F. ColmeneroEl Mundo