Argentina: El paro se levantó, pero el caos en Aeroparque sigue.

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El paro aeronáutico se levantó a las 12, pero el caos en Aeroparque sigue. A esa hora empezaron a llegar los empleados a los mostradores del check in, que fueron recibidos por aplausos, insultos y chiflidos, publicó Clarín.

La situación está lejos de normalizarse. Largas filas, gente con sus equipajes, turistas que pasaron la noche durmiendo en el piso del aeropuerto, pasajeros desconcertados porque no saben cuándo podrán viajar: ésa es la postal de la estación aérea este mediodía.

“Viajaba ayer a Esquel y me pusieron en lista de espera para viajar hoy a Bariloche en el último de los cinco vuelos del día, que sale a las 19.30. Me tuve que pagar otra noche de alojamiento, llegué hoy a las 10 y todavía no sé si viajo. Como sea, hoy me lo resuelven”, le dijo a este diario Angela, visiblemente enojada, mientras hacía una fila interminable para las reprogramaciones de Aerolíneas.

Ayer, el titular de APLA, Pablo Biró, ya había anticipado que los primeros vuelos saldrían recién alrededor de las 15. Pero por cuestiones operativas, los despegues de Aerolíneas Argentinas y Latam, las dos compañías más importantes, se retomarán recién después de las 16. La aerolínea de bandera informó que entre ayer y hoy debió cancelar 481 vuelos, entre tramos de cabotaje y regionales, lo que afectó a unos 40.000 pasajeros. Latam, por su parte, afirmó que se vio obligada a suspender 127 vuelos, con 19.820 damnificados.

Si bien apenas se supo de la posibilidad del paro ambas empresas pidieron a sus pasajeros que reprogramaran sus pasajes, todavía hay inconvenientes, ya que la medida de fuerza se dio en una de las épocas de mayor demanda del año.

Muchos pasajeros aún no saben cuándo podrán viajar, y también muchos de ellos pasaron la noche en la estación aérea. Es el caso de Julia, tucumana, y Betty, sanjuanina. Ambas venían de España para pasar las Fiestas con sus familias. Se conocieron en el avión, y se convirtieron en compañeras de odisea. «Pasamos toda la noche acá, con las valijas. No nos dieron comida ni nada. Sólo comimos un café con un croissant de jamón y queso, que nos costó 250 pesos a cada una», contaron.

Por: Mariano Gavira