La Industria

Rolls-Royce cifra en más de 114 millones los costes derivados de los fallos en los motores Trent 1000.

La empresa británica Rolls-Royce, que fabrica motores para la aviación civil, ha cifrado en 100 millones de libras esterlinas (114,4 millones de euros) los costes ocasionados por los problemas en sus motores Trent 1000, habituales de los aviones Boeing, tras las inspecciones requeridas, aunque mantiene sus previsiones para 2018.

Rolls-Royce ha asegurado este viernes en un comunicado, tras su junta de accionistas, que compensarán este aumento de costes con un “ambicioso” plan a medio plazo que pretende aumentar el flujo de caja en una libra por acción. Durante la junta, el director financiero de la británica, Stephen Daintith, ha asegurado que la compañía ha “equilibrado” sus inversiones para conseguir un mejor retorno de beneficios.

Estas declaraciones llegan después de que la empresa británica admitiera esta semana problemas en “un pequeño número de motores Trent 1000 ‘Package C'” que no estaban proporcionando la durabilidad que se esperaba, por lo que acordaron llevar a cabo una inspección de este tipo de propulsores, lo que ha terminado provocando retrasos en las salidas de los aviones equipados con estos motores.

La compañía apuntó que los requisitos de inspección supondrían un coste adicional y ya adelantaba que su flujo de caja disponible para este año, de alrededor 450 millones de libras (510,6 millones de euros), no variaría.

“Estamos trabajando con nuestros clientes para minimizar el impacto operativo en cualquiera de estas inspecciones y seguimos absolutamente comprometidos con la eliminación de este problema de la flota de Trent 1000”, ha asegurado la compañía en un comunicado.

El paquete estándar B ha estado en servicio desde 2012 y consta de 166 motores, según los datos proporcionados por la multinacional británica.

UN PLAN DE REESTRUCTURACIÓN DE 582 MILLONES DE EUROS

Por otro lado, Rolls-Royce también ha dedicado parte de la junta de accionistas a explicar el plan de reestructuración, ya anunciado, con el que en los próximos 24 meses recortará 4.600 empleos, la mayor parte en Reino Unido.

Este plan ascenderá a 572 millones euros y con él Rolls Royce prevé un ahorro de 466 millones de euros para finales de 2020.

El consejero delegado, Warren East ha apuntado en este tema que “después de una década de importantes inversiones” se han comprometido a conseguir retornos. “Nunca es fácil tomar este tipo de decisiones de reducción de mano de obra, pero tenemos que crear una empresa que sea líder mundial”.

Por: EuropaPress