Aerolíneas

Estos son los cargos extras de las aerolíneas que molestan más a los pasajeros.

Seguro que en más de una ocasión, al proceder al pago de un vuelo que estás comprando online te has visto sorprendido por la aplicación de cargos inesperados por parte de la aerolínea. De repente, lo que se te antojaba como un auténtico chollo se acaba convirtiendo en una tarifa vulgar y corriente, dejándote una cierta sensación de desengaño. Y es que, aunque dentro de la legalidad, algunos de estos ejercicios rozan el límite de la mala praxis.

Para conocer el estado de ánimo de los viajeros, Trabber ha realizado una encuesta entre más de 600 usuarios con el fin de identificar cuáles son los cargos extra que las compañías aéreas aplican a la hora de comprar un billete que les molestan más.

La crítica

Como ya ocurriera en estudios realizados por el buscador de vuelos en años anteriores, la práctica totalidad de los consultados (el 96%) muestra su descontento por lo que considera un aumento constante de los cargos extra. Si bien es cierto que con el tiempo se ha acostumbrado a pagos adicionales como la comida o la bebida, algo que en el pasado provocaba malestar, hoy coincide en denunciar la obligación de abonar servicios que se consideran básicos a la hora de formalizar la reserva.

El cargo que causa mayor rechazo entre los compradores es el que se imputa por el uso de tarjeta. En un ranking de 0 a 5 (el 5 es el nivel de descontento máximo), esta práctica recibe un 4,29, mientras que el recargo por gastos de gestión recibe otro varapalo, un 3,97.

La pregunta que se hacen muchos de ellos es ¿cómo es posible hacer efectivos importes extra por servicios que no ofrecen alternativa y que, por lo tanto, son inevitables? Hoy en día la mayor parte de las compras de billetes se realizan online a través de los portales de aerolíneas y agencias de viaje, por lo que aplicar un plus por el uso de tarjeta está fuera de toda lógica. Si lo hacen, deberían permitir otras fórmulas de pago.

Por lo que respecta a los gastos de gestión, el sentimiento generalizado es que si se trata de un servicio inevitable, el importe debería estar incluido en el precio del vuelo.

Otros recargos criticados por los viajeros son la impresión de la tarjeta de embarque en el mostrador del aeropuerto (recibe un 3,82), la selección de asientos (3,74), la facturación por maleta (3,46), y el cambio de fecha del vuelo (3,45).

La encuesta demuestra también que el viajero acepta hacerse cargo de suplementos si responden a servicios excepcionales muy concretos. Sería el caso del transporte de mascotas, con un 1,74 sobre 5, el recargo por equipaje especial -incluye objetos como instrumentos musicales, esquís o bicicletas- (1,76), o el cargo por facturación por una segunda maleta (2,16).

Aerolíneas

En relación a la opinión sobre aerolíneas, la mejor considerada por los consultados en relación a su política de cobro de recargos a la hora de formalizar la reserva es en esta ocasión la alemana Lufthansa, seguida por Iberia y British Airways.

En el otro extremo, los encuestados muestran por cuarto año consecutivo el mayor descontento con Ryanair. Vueling y Esyjet la acompañan como segunda y tercera aerolínea que precisarían más cambios en su política para contar con la aprobación de los pasajeros.

Por: La Vanguardia