Aeropuertos

CEO de Latam hace dura crítica al aeropuerto de Santiago de Chile y terminales de toda la región.

La idea es sencilla. Los aeropuertos, como puerta de entrada a un país, son la carta de presentación de cada pueblo hacia el mundo. Y en ese sentido, la imagen que están transmitiendo los aeropuertos de Latinoamérica, y particularmente el de Santiago, no es de las mejores, publicó Diario Financiero.

Es un concepto que se oye frecuentemente entre los pasajeros, locales y extranjeros, al salir de las instalaciones del principal terminal aéreo del país. Pero llama la atención que esta vez, el que plantea las críticas, es nada menos que Enrique Cueto, director ejecutivo de Latam Airlines, la principal aerolínea del continente, y cuya operación diaria necesariamente se ve afectada por la condición de los terminales.

Su visión crítica está recogida al comienzo de la edición de septiembre de “Vamos”, la nueva revista de la aerolínea. “Como la principal línea aérea del continente, nos preocupan las falencias de nuestras terminales aéreas porque afectan lo que nosotros tratamos de cuidar con tanto esmero: la experiencia de viaje de nuestros pasajeros”, señala el ejecutivo.

En este sentido, Cueto hace un llamado a las autoridades locales a modificar la forma en que se comprende la función de estos recintos. “Mientras se siga creyendo que los aeropuertos son fuente de ingresos para los gobiernos y no se concentren los esfuerzos por mejorar la experiencia de los viajeros, no avanzaremos hacia terminales amigables, accesibles y que sean una parte agradable de volar”, dice el CEO de la aerolínea, y prosigue. “En Latam, trabajamos día a día por movilizar a las autoridades a mejorar esta situación, pero es una tarea que no podemos cumplir solos. Si nos unimos para alzar la voz, el mensaje es más claro y quizás logremos que se le dé la prioridad que se merecen nuestros aeropuertos en América Latina.

La situación del aeropuerto Arturo Merino Benítez se vuelve especialmente relevante tras el anuncio del gobierno, que recortó el valor de la tasa de embarque, precisamente para fomentar el aporte de la industria turística a la economía nacional, un objetivo que requiere contar con la infraestructura adecuada para absorber un incremento en la demanda por pasajes.

Por: Renato García J.