Aerolíneas

Los tripulantes de cabina realizarán «la mayor huelga de la historia de Ryanair» a finales de septiembre.

Los tripulantes de cabina (TCP) de Ryanair volverán a la huelga. Sindicatos españoles (USO y Sitcpla), italianos, portugueses, belgas y holandeses han acordado convocar una nueva movilización tras la negativa de la empresa a cambiar su modelo de negocio. Todavía se desconocen las fechas exactas de las protestas, pero según han informado estas organizaciones se estudia la posibilidad de que se produzcan entre el 28 y el 29 de septiembre.

Antes del próximo jueves quedará fijado de forma definitiva el calendario de unos paros que, según los sindicatos, representarán la «mayor huelga de la historia» de Ryanair. Y es que está previsto que los tripulantes alemanes, los pilotos italianos y portugueses y el personal de tierra del país luso de sumen a los paros. «Después de un largo verano, con conversaciones encuentros y disputas, no se han producido progresos reales», han señalado los convocantes de las protestas en un comunicado conjunto.

Los sindicatos denuncian que la aerolínea está presionando nuevamente a los trabajadores que han hecho huelga en las últimas semanas. Todo ello «bajo la mirada de los accionistas de la compañía», según estas organizaciones de trabajadores.

Es por ello que han reclamado a los propietarios de la compañía que le exijan un cambio de rumbo en la junta de accionistas que se producirá el próximo día 20. Hasta el momento, la dirección de Ryanair ha defendido en varias ocasiones que prefiere que se produzcan nuevas protestas a modificar su modelo de negocio de bajo coste.

«El Consejo y la dirección de Ryanair están comprometidos con el reconocimiento sindical y trabajando constructivamente con nuestra gente y sus sindicatos para abordar sus preocupaciones, siempre que esto no altere el modelo de bajo coste de Ryanair o nuestra capacidad de ofrecer tarifas bajas a nuestros clientes», apuntan en este sentido desde la compañía.

Hay que recordar que los TCP de la compañía ya se movilizaron a finales de julio en España, Italia, Portugal y Bélgica. Entonces, los paros que obligaron a la aerolínea a cancelar más de 400 vuelos solo en nuestro país. A ello hubo que sumar, apenas unas semanas más tarde, una huelga de pilotos en cinco países europeos de forma simultánea.

«Ya vimos durante las anteriores huelgas el trato que han recibido por parte de la compañía y el apoyo que nos han trasladado. Sentimos provocar un nuevo contratiempo y hemos intentado avisar lo antes posible, pero es necesario cortar el problema de raíz para que en el futuro la compañía cumpla con la legislación para trabajadores», ha explicado Ernesto Iglesias, responsable de Vuelo de USO Sector Aéreo, en un comunicado.

Fundamentalmente, estos trabajadores reclaman que Ryanair les aplique la legislación laboral de cada país en el que opera. Por el momento, prácticamente todos los tripulantes de la aerolínea que trabajan en España lo hacen con contratos irlandeses. De hecho, los sindicatos sostienen que únicamente un 25% de estos tripulantes pagan sus cotizaciones a la Seguridad Social.

Por Guillermo Ginés – ABC