Aeropuertos

Los aeropuertos en Nueva Zelanda podrán pedir la contraseña del móvil para ver su contenido.

Nueva Zelanda podrá pedir a los pasajeros que lleguen por sus aeropuertos que desbloqueen sus teléfonos móviles y muestren su contenido.

Se trata de una de las medidas que forman parte de la Ley de Aduanas e Impuestos Especiales aprobaba este año y que entró en vigor el pasado 1 de octubre.

Los ciudadanos que sean requeridos y se nieguen a dar sus contraseñas para móviles o portátiles podrían enfrontarse a multas de más de 5000 dólares de Nueva Zelanda (2800 euros).

Esta nueva legislación permite lo que algunos llaman “búsquedas digitales”. En virtud de ella los funcionarios están autorizados a revisar los archivos guardados mientras el dispositivo se encuentra en modo de vuelo.

Si los viajeros no desbloquean sus dispositivos con una contraseña, huella digital o código PIN, habrán “cometido un delito”, según afirma el texto de la ley, y serán “responsables de la condena a una multa que no exceda los 5000 dólares”.

Hasta ahora los funcionarios de aduanas del país podían exigir que los viajeros, al entrar en el país, dejaran sus dispositivos electrónicos por algún tiempo. La nueva ley es la primera que les permite exigir una contraseña.

En principio se prevé que se trate de una medida muy ocasional, pues para pedir las contraseñas los funcionarios deben tener una sospecha razonable de irregularidades.

Los funcionarios de aeropuertos en Nueva Zelanda registraron en 2017 aproximadamente 540 dispositivos electrónicos.

El ministro de Aduanas, Kris Faafoi, asegura que esta ley será útil para atacar a grupos sofisticados del crimen organizado: “Si creemos que están a la altura de ese tipo de negocios, obtener información de los teléfonos inteligentes y las computadoras puede ser útil”, ha dicho en declaraciones en Radio Nueva Zelanda.

La medida ya cuenta con voces críticas preocupadas por cómo esta puede afectar a la privacidad individual, especialmente sin que haya una razón real. Pues los archivos almacenados en la nube no se incluirán en la búsqueda.

Thomas Beagle, portavoz del Consejo de Libertades Civiles del país, carga contra la ley por considerarla una invasión injustificada a la privacidad. Cree que da a los funcionarios acceso a “toda nuestra vida personal, todos los registros de nuestros médicos, nuestros correos electrónicos, absolutamente todo lo que contiene”.

Nueva Zelanda ya destaca por sus políticas muy restrictivas de control en los aeropuertos y por las multas, que pueden llegar a ser de 50.000 dólares de Nueva Zelanda si se ha omitido algo en el formulario de declaración de aduanas.

Por Judith Vives – La Vanguardia