Aerolíneas

Fracasó la instancia de negociación entre Aerolíneas Argentinas y los gremios aeronáuticos.

En una nueva escalada de enfrentamiento, fracasó el nuevo intento de negociación entre los directivos de Aerolíneas Argentinas y los dirigentes de los sindicatos aeronáuticos que se declararon en “estado de alerta”, publicó Clarín.

Tras la reunión del lunes pasado – en la que la empresa dejó en suspenso las sanciones a 376 empleados y el presidente Luis Malvido se comprometió a inicial conversaciones- los gremios fueron convocados a un encuentro este viernes para recibir una oferta salarial por la paritaria 2018-2019. Por el Frente Aeronáutico estuvieron representantes de los gremios de pilotos APA y UALA, y personal de tierra APTA, UPSA y APA.

Desde Aerolíneas señalaron que la misma “incluía una suma fija y un porcentaje de ajuste de los salarios, la apertura de discusiones sobre una organización laboral que haga más competitiva a la empresa y el acuerdo sobre un mecanismo de resolución de conflictos” pero que “de manera intempestiva, los dirigentes gremiales se negaron a escuchar la propuesta”.

Los gremios emitieron un comunicado apuntando contra la empresa. “Contrariamente a lo acordado, desde el área de Relaciones Laborales se adoptó un apostura intransigente y contraria a lo conversado con el presidente del Grupo, forzando al fracaso de esta instancia de negociación”.

El conflicto gira en torno a los 376 trabajadores suspendidos. Desde la empresa, aseguraron, se comprometieron a analizar “uno por uno” los casos pero los gremios, como condición previa a cualquier conversación, decidieron reclamar la eliminación total de esas sanciones, lo cual, para Aerolíneas, “no tiene fundamento jurídico”.

Por ese motivo, los sindicatos abandonaron la reunión antes de escuchar la propuesta paritaria.

Desde la empresa plantearon también la necesidad abrir con urgencia una mesa de diálogo sobre nuevas formas de organización laboral y de interpretación de las normas y pautas de trabajo que permitan mejorar la competitividad empresaria, lo que consideran “un paso imprescindible ante los actuales cambios tecnológicos, organizativos y de mercado”.

Además, teniendo en cuenta las seis medidas de fuerza de los sindicatos que representan a sus trabajadores durante noviembre, Aerolíneas quería proponer que las partes se comprometan a acordar un mecanismo de autocomposición previa de conflictos para evitar medidas de acción directa encubiertas o no, que atentan contra un servicio público clave como es el que presta la compañía.

Foto: Alfredo Martinez