Aerolíneas

Las aerolíneas toman aire antes del Brexit.

Mientras Europa y el Reino Unido agotan los cartuchos para negociar un acuerdo sobre el Brexit, las aerolíneas europeas tiemblan ante una salida del Reino Unido a las bravas. Los grupos británicos dominan gran parte del sector aéreo europeo, ya sea en el segmento tradicional, con las compañías del grupo IAG, sobre todo British Airways, como en el bajo coste, con Ryanair y Easyjet, y todas ellas llevan meses preparándose para un Brexit duro.

Las últimas medidas de la Comisión Europea para evitar los efectos de esa retirada brusca, como extender y otorgar permisos excepcionales a las aerolíneas británicas para operar entre el Reino Unido y Europa y evitar de esta manera la interrupción del tráfico aéreo han aliviado parte de los riesgos inmediatos para las compañías. Asimismo, el acuerdo bilateral entre el Reino Unido y EE.UU. que garantiza la continuidad de las rutas transatlánticas, primera fuente de ingresos del grupo IAG, así como un memorándum de consultas (MOC), que asegura que las aerolíneas británicas pasarían a regirse por el regulador estadounidense en lugar del europeo en caso de Bréxit duro, dan más oxígeno a las compañías.

“Ambos acuerdos mejoran las perspectivas de las aerolíneas europeas, especialmente de las que cuentan con base en el Reino Unido, porque limitarán la disrupción de las operaciones si finalmente no hay un acuerdo entre la UE y Reino Unido. Estas medidas reducen el riesgo de algunas compañías de dejar operar totalmente en el caso de un Brexit duro”, apunta Jeanine Arnold, vicepresidenta de la oficina de crédito de Moody’s en su último informe, presentado esta semana.

Thomas Cook y Virgin Atlantic son las peor situadas para soportar adversidades macroecómicas como sería el Brexit, según el informe de Moody’s, calificadas de alto riesgo y con una posición financiera muy débil. Por su parte, Easyjet, British Airways y Ryanair mantienen un alto riesgo en caso de empeorar las condiciones macroeconómicas, pero las tres disfrutan de una liquidez excelente, según Moody’s. El resto de aerolíneas de IAG (Vueling, Iberia, AerLingus), Norwegian y Wizzair, reducen el riesgo, aunque la aerolínea nórdica destaca por su debilidad financiera.

No obstante, todas las compañías británicas han tomado medidas de contención. Ya en el 2017, Easyjet creó una nueva compañía en Austria, EasyJet Europe, para poder obtener un certificado de operador aéreo europeo que le permita volar en caso de una salida abrupta. Asimismo, la low cost con base en Gatwick ha dado preferencia a los compradores europeos en los próximos movimientos accionariales, según anunció la compañía en la última presentación de resultados. Por su parte, Ryanair, que opera con licencia irlandesa, ha obtenido esta misma semana un certificado de operador británico. Mientras, Iberia asegura que defenderá que más del 50% de sus derechos políticos están controlados por El Corte Inglés, pese a que Iberia forma parte de la británica IAG, para defender su condición de compañía española.

Por Aintzane Gastesi – La Vanguardia