Aerolíneas

Los tripulantes de cabina de Ryanair en España retoman sus protestas este martes.

Este año también será movido en los aeropuertos españoles, pues Ryanair afronta este martes la primera de las tres nuevas jornadas de huelga de los tripulantes de cabina de pasajeros (TCP) de sus bases en el país. Una huelga convocada por los sindicatos USO y Sitcpla para exigir a la aerolínea de bajo coste irlandesa que cumpla con la legalidad laboral vigente en España.

Con más de 400 rutas operativas y cerca de 1.900 tripulantes en sus bases en el país, Ryanair expresó el pasado viernes su tranquilidad sobre la serie de parones que empieza mañana. “Esperamos operar la programación completas de vuelos a/desde (y dentro de España) el próximo martes 8 de enero”, dijo la compañía en una nota publicada en Twitter.

Servicios mínimos

Y parece que así será, pues el Ministerio de Fomento ha fijado los servicios mínimos que obligan a la aerolínea a garantizar el 57% de los servicios domésticos sin alternativas de transporte inferiores a 5 horas, así como los internacionales. De acuerdo con la resolución ministerial difundida tras el fracaso de las negociaciones entre ambas partes, Ryanair también deberá asegurar el 100% de los vuelos con los territorios no peninsulares (Baleares, Canarias) y el 35% del resto de operaciones.

La compañía, así como Crewlink y Workforce, a través de las cuales están empleados muchos de los trabajadores convocados, deberán adoptar las medidas necesarias para garantizar que estos servicios esenciales se presten en las condiciones habituales, manteniendo el personal estrictamente necesario para cada período afectado por la convocatoria, salvaguardando en todo momento la seguridad. La resolución establece también que la compañía deberá adoptar todas las medidas necesarias para garantizar de forma estricta y rigurosa los derechos de los pasajeros afectados por la convocatoria de huelga.

Justamente Crewlink y Workforce fueron uno de los principales escollos en las negociaciones, pues los sindicatos quieren acordar periodos transitorios para que las llamadas ‘agencias’, que son ilegales en España, se transformen en ETT (empresa de trabajo de temporal) que cumplan la legislación nacional. En caso contrario, los sindicatos advierten que “será imposible llegar a acuerdos”.

El fracaso de estas conversaciones el pasado 28 de diciembre desembocó en la convocatoria de parones para los días 8, 10 y 13 de enero. Tras no alcanzarse un acuerdo, lo sindicatos advirtieron de que España ya es el único país donde se incumple “flagrantemente” la legislación laboral.

USO y Sitcpla también se quejaron del papel del Ministerio de Trabajo, que sentó a la compañía y medió en la Dirección General “pero no se ha impuesto sobre ella para que se cumpla con las leyes”.

Tras oír a la Comisión Europea, a parlamentarios europeos y a todos los órganos de gestión de la Administración española, “solo queda que el Gobierno ponga a Ryanair en su sitio, de una vez por todas, que no es otro que a la luz de la ley española, la Constitución, la Ley Orgánica de Libertad Sindical (LOLS) y el Estatuto de los Trabajadores, sin más”, recalcaron las organizaciones sindicales.

En esta línea, USO denunció el pasado sábado una suerte de chantaje por parte de la aerolínea a sus tripulantes de cabina del aeropuerto de Tenerife Sur, en Canarias. El sindicato explicó que Ryanair amenazó a sus trabajadores con el cierre de dicha base, así como la de Gran Canaria. Unas amenazas que “se producen de nuevo a las puertas de una huelga”, según el sindicato.

Esta nueva convocatoria de protestas se suma a las huelgas secundadas por los TCP de Ryanair los pasado días 25 y 26 de julio y el 28 de septiembre, no sólo en España, sino también y de forma simultánea en otros países europeos como Portugal, Italia, Bélgica u Holanda.

Por La Vanguardia

Foto: Xavier Cervera