La Industria

¿Por qué los asientos del avión no miran hacia atrás?

Cuántas veces hemos oído eso de que el avión es el medio de transporte más seguro que existe, y es verdad, el número de accidentes aéreos es mucho menor que en otro tipo de aparatos, el año pasado hubo solo 12 accidentes aéreos comerciales con 556 víctimas fatales, y eso que es el peor promedio de los últimos cinco años, aun así, el número de víctimas es menor que por ejemplo que los habidos en accidentes de coche, según la Organización Mundial de la Salud, 3.500 personas fallecen cada día por este motivo.

Y es que los aviones son el resultado de años de investigación y diseño en todos sus elementos, desde las ventanas, la altitud, los materiales ignífugos, el fuselaje, etc. que, junto con el avance tecnológico y las mejoras en los aeropuertos, han conseguido aumentar la seguridad aumentando la probabilidad de supervivencia de los pasajeros en caso de accidente.

Los asientos

Y uno de los elementos que debe cumplir con los estándares de seguridad son los asientos, da igual si son de primera o clase turista, éstos deben de soportar 16 veces la fuerza de la gravedad (16 g), además, deben estar hechos con telas incombustible y que no emitan humos tóxicos.

Pero entre todas las medidas de mejora y fiabilidad con respecto al espacio de los pasajeros, hay una que no se ha implementado y que, según algunos estudios, haría que volar fuera más seguro en caso de accidente. Una medida que no ha tenido ningún éxito entre las compañías: la de colocar las butacas hacia atrás, mirando hacia la cola del avión.

Según el informe de 1983 del investigador y científico americano Richard Snyder – conocido internacionalmente por sus estudios sobre la tolerancia de los impactos en el cuerpo humano- Protección contra impactos en el diseño de asientos de pasajeros de transporte aéreo, se afirmaba que “los datos parecen demostrar de manera abrumadora que el ocupante sentado puede tolerar fuerzas de choque mucho más altas cuando está orientado en la posición hacia atrás”.

Si los asientos estuvieran en la disposición inversa serían más seguros porque, en caso de choque, las fuerzas de la desaceleración se distribuyen a lo largo de la columna vertebral, la cual descansa sobre el respaldo del asiento que absorbe uniformemente el impacto en lugar del cinturón de seguridad, y ni el cuello, ni la propia columna, ni los órganos internos son sometidos a fuerzas tan altasm, además, el cuerpo humano puede absorber más golpes por la espalda.

Algunos transportes militares tienen asientos orientados hacia atrás, y en algunos accidentes, la tasa de supervivencia fue siete veces mayor que en los aviones donde los asientos estaban orientados hacia adelante.

Razones por las que no interesa esta medida

Las razones para no adaptar esta medida son básicamente económicas:

1- Habría que modificar los aviones actuales y montar de nuevo todos los asientos en todas las aeronaves. Posible, pero poco probable que las compañías lo asuman.

2- Durante el impacto el centro de gravedad del pasajero estaría más arriba, así que el asiento debería poder resistir la carga adicional, por lo que el suelo y las butacas deberían estar reforzados con más peso, por lo que el peso del avión aumentaría y por consiguiente el consumo de combustible se incrementaría también. El coste de aplicar esta medida sería muy elevado y las aerolíneas no están dispuestas a admitir más costes.

3- No todos los pasajeros quieren viajar en sentido contrario, muchos podrían sentir mareos e incomodidad, pero solo sería una sensación a nivel psicológico.

Pagar por seguridad

Aviones militares, jets privados, y algunas compañías aéreascon asientos exclusivos están orientados hacia atrás, como Qatar Airways, British Airways, Etihad, American Airlines y United Airlines. Solo hay que pagar un precio más elevado por contar con esta medida de seguridad que podría salvar vidas.

Por La Vanguardia

Foto: Getty Images