Aerolíneas

¿Y si las aerolíneas comienzan a pesar a los pasajeros?

Aunque no lo parezca, el peso de los pasajeros es un factor a tener en cuenta para calcular el combustible que necesita un avión. Y una start-up británica cuenta con una tecnología que permitirá conocerlo discretamente y sin generar controversias con los clientes.

La propuesta es de la compañía de soluciones ambientales Fuel Matrix, del Reino Unido.

Su jefe de operaciones Nick Brasier asegura que las aerolíneas del mundo pueden ahorrar 1.000 millones de dólares anuales (886 millones de euros) si reducen su consumo de combustible al tener la información exacta del peso de sus pasajeros.

La importancia de saber el peso

Las compañías aéreas calculan que el peso promedio de los viajeros es de 88 kilos, entre los 75 kilos de las mujeres y los 93 kilos de los hombres. Por supuesto que estas cifras son sumamente variables, pero en muchas regiones (como en EEUU) suelen ser mayores.

Cada aerolínea carga un 1% más de combustible del necesario, y en el vuelo consume entre un 0,3% y un 0,5% extra. Teniendo en cuenta que las aerolíneas destinan 200.000 millones de dólares (177.000 millones de euros) en carburante al año, conocer el peso exacto implicaría el ahorro de los 1.000 millones que exponía Brasier.

Dos razones para saberlo

Esta precisión se puede aplicar en dos vías: un avión puede cargar menos combustible si gran parte de su pasaje son niños que realizan un viaje de fin de curso. O también sabrá que necesita contar con sus tanques más llenos si tiene que transportar a unos 20 jugadores de rugby a una competencia.

El punto de la discordia es qué método utilizar para pesar a los pasajeros sin causar una invasión a la intimidad o provocar un pequeño escándalo.

Una tecnología discreta

La tecnología de Fuel Matrix consiste en aprovechar la expansión de los sistemas automáticos de despacho de equipaje en los aeropuertos.

Para ello diseñó un sistema que registra el peso del pasajero cuando va a dejar su maleta en la báscula automática. Basta que el viajero suelte su equipaje para que, discretamente, la aerolínea sepa cuánto pesa.

Al dejar su equipaje el dispositivo le pregunta al pasajero si está de pie frente a la plataforma para pesar maletas. Si responde “sí” en la pantalla, la aerolínea ya tiene el peso corporal en sus registros.

Además de los beneficios ambientales, también puede ser una importante vía de ahorro para las aerolíneas de bajo coste, cuyo modelo de negocio está atado a las fluctuaciones del precio del carburante.

Otras aerolíneas que pensaron en pesar a sus pasajeros

La idea de pesar a los pasajeros no es nueva. Finnair había lanzado una campaña donde pedía que 150 voluntarios informen cuál es su peso.

No es que los finlandeses tengan famas de ser obesos, pero en temporada invernal suelen cargar pesadas chaquetas, botas y toda clase de prendas de abrigo que aumentan el peso total por pasajero.

“Además de las diferencias entre las estaciones, hay muchas variaciones en el equipaje de mano que llevan los pasajeros que vuelan por ocio y vacaciones y los que lo hacen por negocios”, dijeron en la compañía finesa.

Uzbekistan Airways encaró una medida similar en 2015 con el argumento de que era una medida de seguridad, y Samoa Air fue un poco más lejos y levantó una agitada polémica cuando propuso cobrar una tarifa variable según el peso de cada pasajero. Pero el proyecto quedó archivado.

Por Juan Pedro Chuet-Missé – Cerodosbe