Boom llega a un acuerdo con Rolls-Royce para desarrollar el sistema de propulsión del Overture.

La gigante de los motores a reacción Rolls-Royce se está asociando con el emprendimiento estadounidense Boom Technology para estudiar si las tecnologías de propulsión actuales son adecuadas para impulsar un nuevo jet supersónico planificado.

Se espera que el avión Overture de Boom vuele a más del doble de la velocidad del sonido, lleve de 55 a 75 pasajeros y entre en servicio para 2030.

Las dos compañías quieren saber si un diseño existente puede adaptarse para vuelos comerciales supersónicos modernos. Esa es una pregunta crítica para Boom, dadas las regulaciones actuales de ruido y emisiones y la cantidad de dinero y tiempo de ingeniería que requeriría un nuevo diseño de motor.

“En un mundo ideal, querríamos un motor completamente hecho a medida, pero eso cuesta más y lleva más tiempo del que nos gustaría”, dijo el director ejecutivo de Boom, Blake Scholl, el miércoles. General Electric y la unidad Pratt & Whitney de Raytheon Technologies también compiten por un motor final, dijo.

Boom y Rolls-Royce han estado explorando tecnologías de motores desde 2015 y ahora planean elegir un competidor entre varias opciones para el proyecto Overture, dijo Scholl.

Las compañías “reconocen que el viaje supersónico de pasajeros debe ser compatible con un futuro de carbono neto cero”, dijeron en un comunicado conjunto este jueves.

“Superar los desafíos tecnológicos del vuelo supersónico ofrece una oportunidad única para acelerar la innovación de manera sostenible”, comentó Scholl.

Pedidos anticipados

Boom, con sede en Denver, ha aceptado 30 pedidos anticipados para Overture de Japan Airlines y Virgin Group.

El fabricante de aviones planea debutar su avión demostrador XB-1 a menor escala el 7 de octubre. Con aproximadamente un tercio del tamaño de su avión comercial planificado, el modelo funciona con un motor comercial de GE. Boom utilizará el modelo para pruebas de vuelo el próximo año, a fin de recopilar datos sobre el rendimiento de los materiales y la aerodinámica del diseño.

Rolls-Royce construyó los motores Olympus utilizados en el jet supersónico Concorde. El Concorde, que voló durante casi tres décadas con British Airways y Air France, finalizó el servicio comercial en octubre de 2003.

También en el mundo del desarrollo supersónico,la empresa Aerion dijo el 28 de julio que ha expandido su sociedad con Spirit Aerosystems Holdings para que esa compañía aumente su trabajo de ingeniería y producción de fuselaje para el avión comercial AS2 planeado de Aerion. Spirit eventualmente fabricará 36 fuselajes delanteros al año para Aerion.

Aerion espera comenzar la producción de AS2 en 2023 en sus instalaciones de Florida. La compañía tiene un programa de desarrollo de motores a reacción con GE.

Por Justin Bachman – Bloomberg, El financiero