El grupo IAG pierde 3.806 millones hasta junio y ampliará capital por 2.750 millones.

El ‘holding’ IAG, que engloba Iberia, British Airways (BA), Vueling, Level y Aer Lingus, registró unas pérdidas después de impuestos y partidas excepcionales de 3.806 millones de euros en el primer semestre de este año, frente a los 806 millones de beneficio de un año antes, debido a las restricciones de viajes derivadas por la crisis sanitaria del Covid-19.

El resultado después de impuestos antes de partidas excepcionales fue negativo en 1.965 millones de euros, frente a un beneficio de 806 millones de euros, según ha informado el grupo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El beneficio de las operaciones de IAG después de partidas excepcionales fue negativo con 4.037 millones de euros, frente al dato positivo de 1.095 millones de un año antes.

La mayoría de las aeronaves del Grupo permaneció en tierra en el segundo trimestre y se mantuvo una mínima programación de vuelos de pasajeros para viajes esenciales y repatriaciones.

Se ha aplazado la entrega de 68 nuevas aeronaves prevista entre 2020 y 2022 y se han retirado anticipadamente algunos aviones con más años de servicio, incluyendo 32 Boeing 747 y 15 Airbus A340-600.

Continúan “activamente” las conversaciones con Globalia con respecto a una posible reestructuración de la adquisición de Air Europa, teniendo en cuenta el impacto de la pandemia del COVID-19. El holding asegura que cualquier transacción acordada quedaría sujeta a autorizaciones regulatorias.

IAG espera que la demanda de pasajeros tarde al menos hasta 2023 en recuperar los niveles de 2019 y está reestructurando su base de costes para reducir el tamaño de cada aerolínea.

“Todas las aerolíneas de IAG sufrieron pérdidas sustanciales. Como resultado de las restricciones de viaje de los gobiernos, el tráfico de pasajeros del segundo trimestre cayó un 98,4% con una capacidad que se redujo en un 95,3%. Hemos visto evidencias de que la demanda se recupera cuando se levantan las restricciones gubernamentales”, ha resaltado el consejero delegado de IAG, Willie Walsh.

IAG continúa tomando medidas para fortalecer su balance de situación y su posición de liquidez, incluyendo un recorte de más de la mitad en los costes operativos en efectivo y una reducción significativa en la inversión en inmovilizado.

A finales de junio, contaba con una liquidez de 8.100 millones de euros. En base a su escenario actual de planificación de la capacidad, alcanzarían el punto de equilibrio en términos de flujos de efectivo netos de las actividades de explotación durante el cuarto trimestre de 2020.

Ampliación de capital de 2.750 millones.

“Sujeto a la aprobación de los accionistas durante la Junta General de Accionistas el 8 de septiembre, IAG se propone una ampliación de capital de hasta 2.750 millones de euros que mejorará la capacidad de adaptación del grupo, su balance de situación y su posición de liquidez. Estamos muy satisfechos de que nuestro mayor accionista, Qatar Airways, se haya comprometido ya a apoyar la ampliación de capital propuesta”, ha añadido.

Gracias a ello, según Walsh, IAG estará en una “mejor posición” para seguir ejecutando sus objetivos estratégicos y para aprovechar su posición de liderazgo actual y las oportunidades futuras de crecimiento y consolidación.

Entre enero y junio, los ingresos totales del grupo aéreo se situaron en 5.326 millones de euros, lo que supone un descenso del 55,7%, con un descenso del 60,8% del volumen de negocio por pasaje hasta los 4.151 millones de euros, mientras que su facturación por carga creció un 10,6% hasta los 615 millones de euros.

Por lo que se refiere a los costes, el grupo sumó unos gastos totales de las operaciones de 7.226 millones de euros en el primer semestre, lo que supone un 33,9% que en el mismo periodo de 2019.

Los gastos de personal cayeron un 24,2% hasta los 1.890 millones mientras que los gastos por combustible y derechos de emisión también descendieron un 55,3% hasta los 1.313 millones de euros.

Recuperación de la demanda en 2023.

Tal y como se anunció el 28 de febrero, a la luz de la incertidumbre sobre el impacto y la duración del COVID-19, IAG no va a proporcionar previsiones de beneficios para 2020.

El Grupo espera que hasta al menos 2023 la demanda de pasajeros no alcanzará los niveles de 2019. A consecuencia de ello, el Grupo ha tomado la decisión de retirar anticipadamente aviones con más años de servicio y devolver algunos aviones más antes del fin de los contratos de arrendamiento.

British Airways prevé que ya no necesitará operar ningún vuelo más con los Boeing 747 y, por lo tanto, esta flota y el inventario asociado se ha depreciado íntegramente, a la espera de su liquidación. Del mismo modo, Iberia ha reconocido un deterioro en relación con su flota de Airbus A340-600.

El efectivo del grupo se situó en 6.016 millones de euros a 30 de junio, lo que supone una disminución de 667 millones de euros respecto a 31 de diciembre de 2019. Las líneas de financiación generales y de aeronaves comprometidas y no utilizadas ascendían a 2.100 millones de euros, suponiendo una liquidez total de 8.100 millones de euros.

Por EuropaPress