Las aerolíneas no logran llenar los aviones y dejan atrás la rentabilidad.

Desde que la Unión Europea reabrió las fronteras internas al tráfico de pasajeros, el cielo se ha ido llenando poco a poco de aviones. El uno de julio Eurocontrol registró 12.742 operaciones, unas 7.650 más que un mes antes, pero un 64,6% menos que en el mismo día de 2019. El uno de agosto, el cielo europeo registró 16.174 vuelos y el 31 de ese mes hasta 18.017, lo que supone un poco menos de la mitad que un año antes. Pese a que la actividad ha seguido subiendo, la demanda no ha respondido a la misma velocidad, por lo que aviones han ido cada vez más vacíos obligando a las aerolíneas a reducir su capacidad para contener la sangría de pérdidas.

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Según muestran los datos publicados por IATA, la ocupación media de las aerolíneas europeas en julio fue del 60,9%, lo que aleja al sector del punto de equilibrio (break even), y se traduce en un número importante de rutas insostenibles desde un punto de vista económico (un año antes, fue del 89%). Por ejemplo, según informan fuentes del sector, la ocupación de Vueling en julio se acercó al 60%, mientras que Ryanair llenó sus aviones al 72%, cuando lo normal es que supere el 97%. Norwegian tuvo un factor de ocupación del 62% en agosto frente al 90% del mismo mes de 2019.

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Para que un vuelo en Europa sea rentable la compañía tiene haber vendido el 79% de las plazas, calcula la principal asociación aérea mundial (IATA). Algunas aerolíneas han rebajado el umbral de rentabilidad al 75%, pero en el Viejo Continente son excepciones. “Según una muestra de 122 compañías de varias regiones, en promedio, las aerolíneas alcanzan el equilibrio con un factor de ocupación del 77%. Sólo cuatro aerolíneas de la muestra podrían ser rentables con ocupaciones inferiores al 62%”, dice IATA en un informe en el que advierte de que dejar un asiento vacío para respetar la distancia social iba a poner al sector al borde de la quiebra.

En agosto la situación se ha complicado en España y el resto de Europa debido a los rebrotes y la imposición de nuevas limitaciones a viajar dentro del Continente (el largo radio sigue muy restringido). Los datos publicados por Aena muestran que el tráfico de pasajeros ha seguido bajo pese al aumento de la oferta por parte de las aerolíneas. Así, la red de aeropuertos ha visto caer un 70% el tránsito de viajeros en su mes más importante del año, mientras que las operaciones apenas han estado un 39% por debajo que en el mismo mes de 2019. Es decir, que ha habido un 61% de vuelos respecto a los niveles precovid pero el volumen de pasajeros sólo ha llegado al 30%. En este punto, cabe recordar que a partir del 15 de agosto, cuando Alemania limitó los viajes a España, las cancelaciones se dispararon, las reservas se paralizaron y TUI canceló todos sus vuelos en nuestro país.

“Los aviones han ido medio vacíos. El factor de ocupación determina si las aerolíneas ganan dinero o no con una ruta y los datos dejan claro que no es así en muchas de ellas. Aunque cada vez hay más aviones, estos van cada más vacíos porque la oferta ha crecido más rápido que la demanda y eso es insostenible”, explican fuentes del sector.

“Las aerolíneas han probado a meter capacidad en el mercado y bajar precios para estimular la demanda, pero no ha dado resultado. Es la estratégica tradicional, meter más aviones y lanzar ofertas, pero el paradigma ha cambiado ya que ahora la demanda está condicionada por las limitaciones. Los países fijan cuarentenas y eso es como prohibir volar”, señala Pere Suau-Sánchez, asesor en transporte aéreo y profesor de la UOC y Cranfield. Según una proyección elaborada por la IATA, la distancia entre la demanda y la oferta se agrandó en agosto e iba a seguir la misma tendencia en septiembre.

En Europa, de momento, IAG ha recortado más su capacidad prevista para el cuarto trimestre, pasando de una caída de la oferta del 46% a una del 60%. En esta línea, Ryanair ha rebajado su capacidad del 60% de agosto al 40%. EasyJet mantiene sus previsiones tras cerrar julio con una ocupación del 84%. Ante la baja demanda, las aerolíneas lanzan fuertes ofertas que ya se han traducido en un descenso de los precios medios este verano y que dificulta alcanzar el break even aunque la ocupación sea mayor.

La situación de las aerolíneas europeas respecto al desequilibrio entre la oferta y la demanda es similar situación mundial. Según IATA la caída en la demanda sigue superando la caída de la oferta, lo que resulta en un factor de ocupación medio para todas las aerolíneas del mundo del 58% en julio. En América del Norte, donde algunas aerolíneas como Delta han dejado un asiento libre para garantizar la distancia social en los aviones, éste es aún más bajo ya que apenas han llenado el 47,6% de las plazas. En América Latina fue del 63,1%, cuando el umbral de rentabilidad es el 79%. y en China llegó al 74% por el doméstico.

Por África Semprún – El Economista