Las aerolíneas de bajo coste se han adaptado mejor a la crisis del Covid-19.

Las aerolíneas de bajo coste han sabido adaptarse mejor a este panorama de incertidumbre al estar menos expuestas al tráfico internacional de larga distancia, que se ha visto seriamente alterado por la crisis sanitaria, según una investigación de la UOC que analiza los efectos a largo plazo de las aerolíneas de bajo coste en los aeropuertos europeos de 2001 a 2019.

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El estudio revela que la pandemia del coronavirus ha provocado una caída en picado de los viajes, especialmente de los realizados a otros países, reseñó EuropaPress.

Los datos reflejan que en el segundo trimestre de este año, la bajada de ingresos de las aerolíneas llegó al 80% respecto a 2019, con una parada casi total de la flota de pasajeros, según datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

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“La COVID-19 ha motivado la mayor crisis de la historia de la aviación. Para 2020, el sector de las aerolíneas tendrá una caída de más del 50 % en la oferta de plazas, casi 3.000 millones menos de pasajeros y 400.000 millones de dólares de pérdidas de ingresos”, estima Pere Suau-Sánchez, investigador principal del grupo SUMA (Sustainability and Management Research Group), de los Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), y experto en transporte aéreo.

Aunque estos datos afectan a todo el sector, las aerolíneas de bajo coste han demostrado adaptarse mejor a este panorama de incertidumbre. Así lo recoge Suau-Sánchez en una investigación publicada en la revista Journal of Transport Geography, en la que también participa Edgar Jiménez, de la Universidad de Cranfield (Reino Unido).

Según el estudio, estas aerolíneas han sido más resilientes que las tradicionales, al estar menos expuestas al tráfico internacional de larga distancia, que se ha visto seriamente alterado por la crisis sanitaria.

De hecho, la disminución de plazas ofertadas durante marzo y abril de 2020 fue mucho más pronunciada en las aerolíneas tradicionales que en las de bajo coste, mientras que la tendencia de recuperación según se han ido levantando las restricciones de viaje es similar en ambos tipos de compañías.

“Las aerolíneas de bajo coste operan en mercados regionales (intracontinentales) y, en consecuencia, tienen menor exposición a las dinámicas de los mercados de largo radio (intercontinentales), que fueron los primeros en cerrar a principios de febrero y son los que se han mantenido más inactivos en la recuperación a causa de las restricciones determinadas por los gobierno”, explica el investigador de la UOC.

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