Adiós al Aeropuerto Internacional Tegel de Berlín.

Un último vuelo hacia París y cae el telón del aeropuerto internacional de Tegel, muy querido por los berlineses, que cierra el domingo, luego de la inauguración de otra estación aérea en el sureste de la capital.

Cinco cosas deben conocerse de este lugar cargado de historia, que fue la puerta hacia la libertad para muchos alemanes rodeados por el Muro durante la guerra fría, reseñó AFP.

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90 días

El aeropuerto fue construido en 90 días en 1948 en pleno bloqueo de la ciudad por los soviéticos, y su pista de 2.400 metros, se consideraba como la más larga de Europa en la época.

Desde junio, los Aliados entregaban recursos a los habitantes a través de un puente aéreo hacia el aeropuerto de Tempelhof, en el sector estadounidense, y el de Gatow, en la zona británica, pero no era suficiente.

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Por eso deciden crear una nueva pista en el noroeste, en Tegel, en el sector francés. Los trabajos se iniciaron el 5 de agosto. Unos 19.000 berlineses limpiaron el terreno con palas y azadones, trabajando día y noche al lado de los Aliados. El 5 de noviembre, un primer avión estadounidense C-54 Skymaster aterrizó en la pista con ocho toneladas de queso.

“Drive in”

A través de los años, Tegel se transformó en aeropuerto civil.

Air France fue la primera compañía que hizo vuelos regulares en 1960. En los años 1970, Tegel acabó su transformación en aeropuerto internacional, dotado de una emblemática terminal en forma de hexágono.

Fue el primer aeropuerto “drive in” en el mundo. Los vehículos o taxis podían detenerse directamente delante de las puertas de embarque, reduciendo en veinte metros el recorrido entre la llegada y la subida al avión. En 1988, se le puso el nombre de un pionero de la aviación civil, Otto Lilienthal.

Tenía otra ventaja al estar situado cerca de la ciudad, a treinta minutos del centro de la capital.

Aeropuerto político

En 1963, el presidente estadounidense John Kennedy aterrizó ahí. Durante esta histórica visita de apoyo a la ciudad pronunció la famosa frase: “ich bin ein Berliner” (Yo soy un berlinés). Hasta la caída del Muro, para todos los fugados de la ex-RDA que lograban llegar a Berlín-Oeste, Tegel representaba una puerta hacia el mundo, la libertad.

En 1992, el ex hombre fuerte de la RDA Erich Honecker fue expulsado de Rusia, donde se había refugiado. Llegó a Tegel el 29 de julio. Tras el abandono de su proceso, volvió al aeropuerto en enero de 1993 y de ahí voló hacia Chile.

Caos

Concebido al principio para transportar 2,5 millones de pasajeros anuales, Tegel incrementó sus cifras tras la reunificación, superando los 20 millones de viajeros en 2014.

Concebido como una joya de eficacia, el aeropuerto terminó por saturarse, caracterizándose por retardos en los vuelos, pérdidas de equipaje y falta de higiene en sus servicios sanitarios

Pese a todo, la mayoría de berlineses se pronunciaron a favor de su mantenimiento en un referéndum en 2017, cuando la construcción del nuevo aeropuerto international estaba en curso desde hacía años. La excepcional tardanza en la construcción del nuevo aeropuerto dio nuevos plazos de sobrevivencia a Tegel, que siguió abierto más tiempo de lo previsto.

“Tristeza”

Con la crisis del coronavirus, que hundió al sector aéreo en la más grave crisis de la historia, su permanencia tenía menos razón de ser.

“Yo sé que será muy triste para muchos berlineses cuando Tegel cierre”, declaró el alcalde de Berlín Michael Müller. “Pero ese aeropuerto no tiene futuro”.

Air France hará despegar su último vuelo hacia París el domingo en la tarde.

Cerrado en 2008, Tempelhof, ex aeropuerto emblema de los Nazis, se convirtió en un inmenso parque donde los berlineses vienen a hacer picnic o deporte.

En Tegel emergerá un nuevo barrio, según la municipalidad de Berlín, con habitaciones para 10.000 personas, e infraestructuras correspondientes como almacenes, escuelas, guarderías.

La terminal hexagonal del aeropuerto, clasificada monumento histórico, albergará un centro de desarrollo de la Universidad de ciencias aplicadas Beuth.

Por Isabelle LE PAGE

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