Varias aerolíneas europeas siguen evitando sobrevolar Irán e Irak pese a la reapertura del espacio aéreo

La reapertura del espacio aéreo iraní, tras un cierre de casi cinco horas, no ha sido suficiente para convencer a las principales aerolíneas europeas de retomar sus rutas habituales sobre Irán e Irak. Lejos de normalizarse, el tráfico aéreo comercial continúa evitando ambos países, reflejando hasta qué punto la gestión del riesgo geopolítico se ha convertido en un factor estructural en la planificación de vuelos de largo radio.

Según datos de FlightRadar24, aerolíneas como Wizz Air, Lufthansa y British Airways continuaron el jueves desviando sus vuelos por Afganistán y Asia Central, una elección que prioriza la seguridad operativa frente a costes adicionales en combustible, tiempos de vuelo y utilización de flota.

Un cierre breve, pero con consecuencias duraderas

Irán cerró su espacio aéreo durante casi cinco horas el miércoles, en medio de crecientes preocupaciones por una posible escalada militar entre Estados Unidos e Irán. Aunque la reapertura fue relativamente rápida, el impacto fue inmediato: cancelaciones, desvíos y retrasos en múltiples operadores internacionales.

La reacción del sector fue prudente. Incluso después de la reapertura, aerolíneas como Singapore Airlines y TUI optaron por mantener rutas alternativas, conscientes de que la volatilidad regional no había desaparecido.

El mensaje de los especialistas fue claro. Eric Schouten, director de inteligencia de seguridad de la firma de asesoría aeronáutica Dyami, recomendó explícitamente evitar vuelos que transiten la zona durante al menos siete días, periodo tras el cual la situación sería reevaluada. Además, subrayó la necesidad de un monitoreo continuo, ante la probabilidad de cierres repentinos y nuevas disrupciones operativas.

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Europa refuerza las advertencias oficiales

La cautela no se limita a las aerolíneas. El propio Gobierno alemán emitió el miércoles una nueva directiva advirtiendo a las compañías del país que eviten el espacio aéreo iraní. La recomendación llegó poco después de que Lufthansa ajustara su operación en Medio Oriente ante el aumento de tensiones.

Impacto operativo: más escalas, más costes

Las consecuencias prácticas ya son visibles. Wizz Air confirmó que, al evitar los espacios aéreos de Irak e Irán, algunos vuelos hacia el oeste desde Dubái y Abu Dhabi requieren ahora escalas técnicas para repostaje y cambio de tripulación en aeropuertos como Lárnaca (Chipre) o Tesalónica (Grecia).

Por su parte, el grupo IAG informó que todos los vuelos de British Airways a Baréin fueron cancelados hasta el 16 de enero inclusive, una medida que refleja el nivel de precaución adoptado por el holding.

Decisiones aerolínea por aerolínea

El patrón se repite, aunque con matices:

Una tendencia que trasciende el conflicto actual

Lo ocurrido esta semana no es un hecho aislado. En los últimos dos años, muchas aerolíneas occidentales han reconfigurado de forma estructural sus rutas en Medio Oriente, llegando incluso a incrementar el sobrevuelo de Afganistán, pese al control talibán, para esquivar zonas consideradas más inestables desde el punto de vista militar o político.

Esta realidad plantea un dilema estratégico para la industria: cómo equilibrar seguridad, eficiencia y sostenibilidad económica en un entorno donde el mapa de riesgos cambia más rápido que los ciclos de planificación de flota.

Con información de Reuters

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