Boeing enfrenta retrasos para estabilizar la producción del 737 MAX

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Durante una conferencia organizada por Morgan Stanley, el Director Ejecutivo de Boeing, Kelly Ortberg, admitió este miércoles que estabilizar la tasa de producción del 737 MAX en 47 aviones al mes está tomando «más tiempo de lo esperado».

Tras las declaraciones del directivo, las acciones del constructor aeronáutico reaccionaron de forma inmediata con un descenso del 2,5%, acumulando una caída del 4,5% al cierre de la jornada.

Elevar el ritmo de entregas de este birreactor de pasillo único resulta crucial para la recuperación financiera del fabricante, tras años de crisis consecutivas que han dejado a la compañía con una deuda neta cercana a los 26.000 millones de dólares y un severo impacto en su reputación.

Estado de certificación de las variantes del 737 MAX

En el frente regulatorio, Ortberg aportó actualizaciones sobre el avance de las distintas versiones de la familia de pasillo único:

  • Boeing 737-10: El directivo anticipó que la variante más grande del programa será certificada «muy pronto». Este proceso acumula varios años de retraso, un hito relevante considerando que este modelo representa aproximadamente el 30% de todos los pedidos de la familia 737.
  • Boeing 737-7: Cabe recordar que la variante de menor tamaño fue certificada por los reguladores de Estados Unidos a principios de este año.

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Cuellos de botella en la cadena de suministro del Boeing 787 Dreamliner

El programa de fuselaje ancho de la compañía también enfrenta contratiempos en su cadena de suministro. Los planes para incrementar la cadencia de producción del Boeing 787 Dreamliner a 10 aeronaves mensuales se han visto postergados por demoras en el suministro de motores.

Actualmente, Boeing mantiene un ritmo de ensamblaje de ocho 787 al mes. Sin embargo, la lenta certificación de los asientos de clase premium ha mermado el ritmo real de entregas a los clientes.

«Aunque podamos tener un ritmo de salida bastante bueno de ocho unidades al mes, se observará cierta irregularidad mes a mes en las entregas del 787», explicó Ortberg.

Escepticismo ante un posible nuevo pedido de China

Ortberg también rebajó las expectativas que mantenían algunos analistas del sector respecto a un inminente pedido a gran escala por parte de China, en el marco de la cumbre política que sostendrán la próxima semana en Washington el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario chino, Xi Jinping.

Como antecedente, el gigante asiático se comprometió a adquirir 200 aviones durante el encuentro que ambos líderes mantuvieron en Pekín en mayo pasado.

Impacto directo en el flujo de caja libre

El menor ritmo de incremento en las líneas de ensamblaje del 737 MAX y del 787 Dreamliner obligó a revisar los objetivos financieros de la empresa.

El Director Financiero de Boeing, Jay Malave, puntualizó que la compañía difícilmente alcanzará los 3.000 millones de dólares en flujo de caja libre —el límite superior de su previsión emitida en enero— y que, en su lugar, proyecta generar alrededor de 2.000 millones de dólares, cifra que se sitúa en el punto medio de su guía financiera.

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