La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos emitió una directiva de aeronavegabilidad que obliga a revisar cerca de 2.000 aviones de la familia Boeing 737 Next Generation. La medida responde a reportes de oscilaciones de cabeceo provocadas por holguras excesivas en el mecanismo del estabilizador horizontal, una condición que podría comprometer el control de la aeronave si no se corrige a tiempo.
Alcance de la directiva y modelos afectados
La disposición oficial, publicada el 19 de octubre de 2026, entrará en vigor el 23 de noviembre de 2026. Según las estimaciones de la autoridad aeronáutica estadounidense, la normativa impacta de forma directa a 1.987 aeronaves con matrícula de Estados Unidos.
El mandato comprende a las siguientes variantes de la serie Next Generation:
- Boeing 737-600
- Boeing 737-700 y 737-700C
- Boeing 737-800
- Boeing 737-900 y 737-900ER
La FAA aclaró explícitamente que esta directiva de aeronavegabilidad no aplica a la familia Boeing 737 MAX.
Origen técnico
El estabilizador horizontal corresponde a la superficie móvil ubicada en el empenaje o cola del avión, cuya función esencial es controlar la actitud de cabeceo. Diversos operadores reportaron episodios de oscilaciones no deseadas en esta trayectoria, atribuidas al desgaste y holgura mecánica excesiva —conocida en la industria como freeplay— dentro de sus componentes de sujeción y articulación.
La FAA advirtió que la presencia de freeplay descontrolado en este conjunto puede desencadenar flutter, un fenómeno de vibración aeroelástica potencialmente peligroso que es capaz de derivar en la pérdida total de control del avión.
Procedimientos de verificación requeridos
Para mitigar el riesgo, los operadores deberán seguir el cronograma de cumplimiento establecido en la directiva, el cual incorpora los procedimientos técnicos detallados previamente por el fabricante en un boletín de servicio de Boeing con fecha del 12 de junio de 2025. La normativa exige:
- Medir el movimiento y juego libre en las bisagras de pivote (pivot hinges) y en el tornillo nivelador o actuador (jackscrew) del estabilizador.
- Ejecutar inspecciones secundarias, reparaciones estructurales o el reemplazo integral de piezas según los valores resultantes de las mediciones iniciales.
Solicitudes de las aerolíneas y postura de la autoridad
La publicación definitiva sigue a una propuesta de norma emitida originalmente en enero de 2026. Durante el periodo de consulta pública, diversos operadores solicitaron flexibilizaciones técnicas y operativas:
- Canadian North: Pidió ampliar el umbral de la primera inspección obligatoria de 12 a 36 meses, argumentando que una ventana más extensa permitiría coordinar las tareas con los servicios de mantenimiento mayor, facilitando la gestión de mano de obra y el aprovisionamiento de repuestos.
- United Airlines: Solicitó intervalos más amplios de inspección recurrente en aquellas aeronaves que ya tuvieran instalados rodamientos de bisagra de reemplazo, frente a los aviones que aún conservan sus componentes originales.
La FAA desestimó formalmente ambas peticiones, señalando que los intervalos prescritos son indispensables para sostener los márgenes de seguridad operativa. La entidad subrayó que el monitoreo de la holgura debe efectuarse con el mismo rigor independientemente de si las piezas involucradas son originales, reparadas o componentes recién instalados. No obstante, el regulador dejó abierta la posibilidad de evaluar solicitudes particulares de exención si las compañías aportan evidencia técnica concluyente de que su plan alternativo garantiza un nivel de seguridad equivalente.
Impacto operativo y costos estimados de mantenimiento
En términos económicos, la FAA calculó que la medición técnica del juego libre demanda unas seis horas de trabajo por avión. Con base en una tarifa estimada de mano de obra de 85 dólares por hora, el desembolso inicial directo se sitúa en 510 dólares por aeronave, lo que representa un costo aproximado de 1 millón de dólares para el conjunto de la flota registrada en Estados Unidos.
El agencia puntualizó que este presupuesto no incluye las inspecciones adicionales ni las reparaciones posteriores que surjan a raíz de las mediciones, dado que no es posible predeterminar cuántos aparatos requerirán sustitución de partes ni fijar con exactitud el valor de los componentes desgastados que deban ser retirados del servicio.
A partir de la entrada en vigor el próximo 23 de noviembre, las aerolíneas deberán incorporar estas verificaciones a sus calendarios técnicos para asegurar que las aeronaves Boeing 737 Next Generation involucradas cumplan con los límites de tolerancia mecánica y garanticen la continuidad operativa bajo los estándares de seguridad exigidos.
También te puede interesar
Airbus proyecta que la flota mundial de aviones cargueros alcanzará las 3.460 unidades para 2045
Airbus proyecta una demanda de 2.720 nuevos aviones de pasajeros en América Latina para los próximos 20 años
Fin de una era: Lufthansa retira de su flota el Airbus A340-600 tras 23 años de servicio
Aviation Capital Group firma un nuevo pedido por 75 aviones de la Familia Airbus A320neo

Plataforma Informativa de Aviación Comercial con 13 años de trayectoria.