Debido a fusiones de grandes aerolíneas, el «mapa aéreo» cambió en 10 años.

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El temor y la cancelación de miles de vuelos fueron la tónica que marcaron a una industria que ya venía sufriendo por el sostenido aumento del precio del petróleo, provocando una creciente concentración de las compañías que generaron un nuevo mapa en la aviación. 

En noviembre de ese año, Japan Airlines y Japan Air System anunciaron su fusión y crearon la sexta mayor aerolínea del mundo. En 2003 fue el turno de Air-France y KLM, que sumaban 540 aviones y US$19.609 millones en ingresos. Hoy es el segundo mayor grupo de la aviación, con ingresos por casi US$ 30.000 millones. 
Este negocio, aprobado por la Comisión Europea (CE) en 2004, tuvo como exigencias: ceder slots, congelar frecuencias, acuerdos interlínea, rebajas de tarifas y bloqueo de espacios en aeropuertos, entre otros. En 2005, Lufthansa se unió a Swiss Air, sumando 457 aeronaves e ingresos combinados por US$25.165 millones. 
En 2008, agregaron a Austrian airlines y hoy son el mayor grupo de la aviación comercial en el mundo con ingresos por US$31.000 millones. La norteamericana Delta se fusionó con Northwest en abril de 2008, con 750 naves e ingresos por US$35.000 millones en una operación a la que no se le exigieron mitigaciones pese a generar la mayor aerolínea del mundo. 
En 2010, la fusión entre United Airlines y Continental destronó a Delta como la principal aerolínea de EE.UU. A estas aerolíneas que el año pasado tuvieron ingresos por US$28.900 millones sólo se les exigió el intercambio de slots para su unión. 
Un año antes, en Europa, se creó el gigante International Airlines Group (IAG), fruto de la unión entre la española Iberia y la inglesa British Airways. El negocio se materializó en 2010 con la aprobación de la autoridad regulatoria europea que no puso objeciones. 
El año pasado, sus ingresos llegaron a $19.000 millones, transformándose en la tercera mayor aerolínea de Europa. En el caso de Latinoamérica, las fusiones son más bien recientes. 
En febrero de este año, la centroamericana Taca anunció oficialmente su fusión con la colombiana Taca. La operación tuvo que cumplir disposiciones regulatorias en El Salvador, Colombia y Perú, mercados en que ambas tenían fuertes operaciones. A diciembre de 2010 las compañías fusionadas lograron ingresos por US$3.100 millones.
Fuente: http://www.lasegunda.com/