En busca del mejor material para fabricar un avión.

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Hace cuatro décadas, los aviones se construían casi totalmente con materiales metálicos, principalmente aluminio, con un pequeño uso de materiales compuestos en carenas y otros elementos secundarios. Al final de los años 70, se empezaron a diseñar elementos de estructura primaria en materiales compuestos, principalmente fibra de carbono, al principio superficies de mando, flaps, y puertas de tren. Desde entonces, el sector ha avanzado mucho. Como explica el ingeniero aeronáutico Álvaro Franganillo, miembro de COIAE, en los aviones actuales, la fibra de carbono es el elemento más usado para su estructura. «En los últimos diseños de aviones comerciales, el fuselaje, el ala, y los estabilizadores están construidos con cerca del 90% de este material», apunta.

En busca del mejor material 
En la búsqueda del material ideal para fabricar un avión, los parámetros más importantes son la alta resistencia (o rigidez) específica, la vida en fatiga, la tolerancia al daño, la susceptibilidad a corrosión, la temperatura de trabajo y el comportamiento en caso de fuego. Tal y como comenta el ingeniero aeronáutico de COIAE Agustín González, actualmente «no hay un material óptimo para todos los elementos del avión». «Para cada elemento es necesario evaluar materiales, métodos de construcción, teniendo en cuenta cargas, geometría o condiciones ambientales», señala. En la mayor parte de los casos, «la solución óptima es un diseño en materiales compuestos», afirma Franganillo.
La seguridad ante todo
En un sector tan exigente, la introducción de nuevos materiales y procesos se realiza a través de programas de desarrollo, «casi siempre en cooperación con universidades y centros de investigación, y siempre con el fabricante del material», dice González. En algunas casos, como el ‘fibre placement’, también entra en juego el fabricante de las máquinas o útiles que se usan en el proceso. Después debe cumplir con la Regulación de Aeronavegabilidad, «muy estricta y completa», que está en constante actualización con la experiencia de vida en servicio de los aviones. En algunos casos, se completa y confirma siempre con datos obtenidos de los ensayos en vuelo.