Tips y Curiosidades

Estas aerolíneas ofrecen el mejor WiFi en vuelo.

Lograr trabajar en un avión es muy a menudo una utopía. Incluso en el escenario ideal donde sí funciona WiFi, una serie de factores, desde los pasajeros hasta ajustes en las rutas, pueden hacer rápidamente que su suerte se esfume.

Traveloka, la aplicación de reserva de viajes líder en el sudeste asiático, acaba de completar una encuesta integral de aerolíneas amigables con la tecnología, clasificando a 50 aerolíneas internacionales sobre la base de la disponibilidad, velocidad y costo de WiFi, además de otras características de conectividad, tales como enchufes y puertos USB.

Según sus conclusiones, las tres aerolíneas que más priorizan la eficiencia en vuelo son Qatar, Emirates y Delta, en orden descendente.

Sin embargo, se debe tomar esto con cautela.

Para empezar, la metodología de la compañía se centró solo en las 50 principales aerolíneas del mundo, según SkyTrax, cuya lista anual, aunque confiable, omite a aerolíneas amigables con la tecnología como United sobre la base de otros factores, como la puntualidad y la amabilidad del personal. Y aunque las aerolíneas de la lista, como JetBlue Airways (número 5), ofrecen WiFi de forma constante en la mayoría de sus flotas, otras, como Eva Air (número 10), solo tienen conexión a internet en este modo en la mitad de sus aviones.

De acuerdo con un vocero de Traveloka, trabajar en torno a tales limitaciones proporciona una imagen precisa del “mejor escenario” en cualquiera de estas compañías.

Expande los datos de cada uno de los ganadores de Traveloka y verás cómo surgen aún más complejidades. Por un lado, puedes notar que British Airways (número 4) ofrece el servicio más rápido dentro de las top 10, con 20 Mbps. En comparación, Emirates (número 2), Etihad (número 9) y Eva, ofrecen menos de 2 Mbps. No es lo mejor, cuando estás pagando más de 14 dólares por hora y esperas apagar un incendio en la oficina.

Solo por esa razón, Routehappy by ATPCO, compañía de datos de aviación que rastrea los servicios de todos los aviones y cabinas individuales, ha revisado esta semana la forma en que presenta sus informes sobre este tema.

“Las aerolíneas ya no tienen otra opción, ofrecer WiFi es una necesidad competitiva. La pregunta ahora es acerca de lo que puede esperar de su conexión a internet inalámbrica, más que si contará con él”, dice Jason Rabinowitz, director de investigación de líneas aéreas de la compañía.

Ahora, cuando busques vuelos en motores de búsqueda como Skyscanner o Hipmunk –cuyas clasificaciones, desde comidas hasta espacio para las piernas, funcionan con Routehappy– es posible que observes nuevas categorizaciones para el servicio de WiFi, las que indicarán si la calidad del servicio será lo suficientemente fuerte como para simplemente revisar correos electrónicos, admitir búsquedas web básicas, permitir una navegación más rápida o incluso permitir streaming de video con servicios como Netflix.

(La función se implementará gradualmente en varios de los motores de búsqueda asociados de Routehappy en los próximos meses).

Hay razones para ser optimista. “Actualmente, las aerolíneas están haciendo tantas inversiones en sistemas de WiFi de última generación, que es casi imposible mantenerse al día”, opina Rabinowitz. “Se están lanzando nuevos satélites, los nuevos sistemas son más capaces y las brechas de conectividad se están reduciendo”.

Entre las buenas noticias, la mejorada cobertura satelital en Australia y el Pacífico Sur ha brindado una conectividad en vuelo sin precedentes para Qantas Airways, Air New Zealand y Virgin Australia Airlines; las redes tecnológicamente mejoradas de Gogo, British Airways y Deutsche Lufthansa debutarán antes de fin de año, aumentando las velocidades de los niveles 3G a LTE; e incluso aerolíneas de bajo costo como Spirit Airlines y AirAsia Berhad están agregando WiFi rápido a su lista de ofertas, que de otro modo sería básica.

Si el internet inalámbrico confiable antes era dominio de las aerolíneas estadounidenses, ahora se está convirtiendo en un beneficio global.

Por Nikki Ekstein – Bloomberg, El Financiero