Aerolíneas

La UE acuerda reforzar la protección de las aerolíneas europeas contra prácticas desleales en terceros países.

Las instituciones de la Unión Europea han logrado un principio de acuerdo que revisa las reglas en materia de competencia en el sector de la aviación, con el objetivo de reforzar los instrumentos contra prácticas desleales que perjudiquen a aerolíneas europeas que operan en mercados internacionales.

Las nuevas reglas permitirá a la Comisión Europea iniciar una investigación en caso de que haya sospechas de prácticas desleales llevadas a cabo en países terceros para “dañar o intentar dañar” a aerolíneas europeas.

También fijan los procedimientos para imponer medidas correctivas en caso de que detecten prácticas desleales para restar cuota de mercado a las marcas europeas.

Ante la falta de normas internacionales en la materia, la UE teme que las aerolíneas europeas puedan enfrentarse en el exterior a medidas que distorsionen la competencia, por ejemplo al asignarles derechos de despegue y aterrizaje (‘slots’) con los horarios menos ventajosos o al reservar subsidios o acceso a servicios preferenciales en aeropuertos para otras compañías.

Las nuevas normas comunitarias, asegura la Comisión Europea, garantizarán “igualdad de condiciones” entre las compañías europeas y las extracomunitarias y evitarán así situaciones de monopolio, que se traducirían en “precios más altos y menos opciones para los viajeros”.

“Debemos aprovechar la situación económica global positiva para las aerolíneas europeas para prepararse para los malos tiempos y posibles distorsiones comerciales en el sector del transporte aéreo”, ha considerado el ponente en la Eurocámara de este dossier, el eurodiputado alemán conservador Markus Pieper.

“Por su puesto, nadie quiere llegar a una situación en la que este instrumento sea necesario, pero Estados Unidos o China deben saber que ya no pueden aprovecharse de las aerolíneas europeas en disputas comerciales”, ha añadido.

Para que el acuerdo alcanzado por los negociadores de las instituciones se formalice es necesario aún que sea formalmente aprobado por el Consejo y por el Parlamento Europeo.

Por EuropaPress