Project Wayfinder de Airbus adquiere un avión para recopilar datos para construir aeronaves autónomas.

Airbus demostró a principios de este año que los vuelos autónomos con aviones de pasajeros son posibles gracias a su A350-1000 XWB, que llevó a cabo —con éxito— varias pruebas de despegue y aterrizaje completamente solo, sin la intervención de ningún piloto.

Así, tras más de 500 vuelos el avión pudo distinguir con éxito las pistas de los aeropuertos, “conduciéndose” a sí mismo en cada fase del vuelo y llevando la idea de la conducción autónoma en aviones al siguiente nivel.

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Cada vuelo se llevó a cabo en la sede y en la principal planta de producción de Airbus en Toulouse (Francia), donde también se ensambló el avión que realizaba las pruebas.

Pero el software que conseguía poner en marcha esos vuelos ha sido desarrollado por los datos de investigadores e ingenieros a 8.000 kilómetros, en el Área de la Bahía de San Francisco.

La incubadora de Airbus en Silicon Valley, Acubed, es la sede del Project Wayfinder, que tiene como objetivo desarrollar herramientas que impulsen los vuelos autónomos, ya sean tripulados o no tripulados.

Sus descubrimientos pueden tener implicaciones en la fabricación de nuevos aviones comerciales, pero también podrían dar forma a la creación de taxis aéreos autónomos y vehículos eléctricos de despliegue y aterrizaje vertical.

Tras el éxito de las pruebas del A350 autónomo, Project Wayfinder acaba de adquirir su propio avión de pruebas de vuelo, que es parte de la iniciativa de Airbus que busca conseguir un conjunto de datos que sirve para estos taxis aéreos y también en aviones comerciales.

Por Thomas Pallini – Business Insider

Foto: A. Doumenjou/Airbus