La fiscalía se abstiene de pedir una condena contra Airbus y Air France por el accidente del vuelo AF447

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La fiscalía del juicio por el accidente del vuelo AF447, que volaba entre Río de Janeiro y París en 2009, se abstuvo este miércoles de pedir una condena contra el fabricante Airbus y la aerolínea Air France, una posición que indignó a los familiares de las víctimas.

El 1 de junio de 2009, un Airbus A330 de Air France se precipitó al océano Atlántico, casi cuatro horas después de despegar de Río de Janeiro. Sus 216 pasajeros y 12 miembros de la tripulación perdieron la vida en esta tragedia.

La culpabilidad de las empresas «nos parece imposible de demostrar. Sabemos que esta posición será inaudible para las partes civiles, pero no podemos pedir la condena de Air France y Airbus», dijo la fiscal Marie Duffourc.

Tras estas palabras, los familiares aplaudieron irónicamente para expresar su reprobación.

Un piloto murió tras desmayarse durante el despegue del Aeropuerto O’Hare de Chicago.

«¡Tengo vergüenza de ser francesa! ¿Para qué sirve la justicia?», reaccionó una mujer en una sala abarrotada, un mensaje reproducido por otros de los familiares presentes en el juicio.

Las palabras de la fiscal fueron pronunciadas tras más de cinco horas de un alegato en que describieron como «un drama incomparable» el accidente del AF447, el más grave en la historia de Air France, informó AFP.

«Su tribunal tendrá que hacer aflorar la verdad, la verdad de la justicia, que tendrá que hacer emerger o no la responsabilidad penal de Air France y Airbus», había declarado antes la fiscal.

Aunque los jueces de instrucción sobreseyeron el caso en 2019, los familiares de las víctimas y los sindicatos de pilotos recurrieron y, en mayo de 2021, la Justicia envió a juicio a ambas empresas por homicidios involuntarios.

El segundo fiscal, Pierre Arnaudin, detalló los «factores que contribuyeron» al accidente, con el fin de determinar si Airbus y Air France cometieron errores vinculados con la tragedia.

Ambas empresas enfrentan una multa de 225.000 euros (unos 230.000 dólares) cada una.

Según los informes de peritos, la congelación de las sondas de velocidad Pitot provocaron una perturbación en las mediciones de velocidad del Airbus A330, lo que desorientó a los pilotos hasta que perdieron el control del avión.

Para la corte de apelación, que dio marcha atrás al sobreseimiento del caso, Air France no puso en marcha una «formación adaptada» ni la «información» necesaria para que los pilotos pudieran «reaccionar» a ese fallo técnico.

A Airbus se le juzga por «subestimar la gravedad» de los fallos de las sondas de velocidad, por no tomar las disposiciones necesarias para informar de urgencia a las tripulaciones ni formarlas eficazmente.

La fiscalía consideró, sin embargo, que no estaban fundamentados estos elementos reunidos por el tribunal de apelación de París, que ordenó este juicio el año pasado.

Según ella, los acusados no subestimaron la gravedad de las deficiencias en las sondas Pitot, que se habían multiplicado durante los meses previos al accidente.

«Nunca antes había habido una pérdida de control del avión», dijo Arnaudin.

«Tenemos a un fiscal que debería defender al pueblo, pero que finalmente defendió a la multinacional Airbus», se quejó Danièle Lamy, la presidenta de una asociación de víctimas, delante de la sala del juicio.

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