Boeing cerró el cuarto trimestre con un giro contundente hacia la rentabilidad, apoyado en la venta de su proveedor de servicios digitales de aviación y en una recuperación gradual de la producción y las entregas de aviones comerciales. Sin embargo, bajo la superficie de los números positivos, los resultados vuelven a dejar claro que los principales desafíos industriales y financieros del fabricante estadounidense siguen lejos de resolverse.
La combinación de ingresos extraordinarios, mayores ritmos de producción y un flujo de caja libre positivo permitió a Boeing reportar beneficios, aunque las pérdidas en sus divisiones comercial y de defensa superaron las expectativas del mercado, lo que presionó a la baja la cotización de la compañía.
El efecto Jeppesen: el motor clave del beneficio trimestral
El principal catalizador del resultado positivo fue la venta de Jeppesen por USD 10.600 millones, operación que permitió compensar ampliamente las pérdidas operativas de los negocios de aviación comercial y defensa.
Gracias a esta transacción, Boeing registró en el trimestre finalizado en diciembre:
- Beneficio neto de USD 8.220 millones, equivalente a USD 10,23 por acción
- En el mismo período del año anterior, la compañía había reportado una pérdida de USD 3.860 millones o USD 5,46 por acción
En términos ajustados, e incluyendo la venta de Jeppesen, Boeing obtuvo un beneficio trimestral de 32 centavos por acción, cuando los analistas esperaban una pérdida de 39 centavos. Cabe destacar que el consenso de mercado no contemplaba que la operación estuviera reflejada en los resultados.
Producción en alza: el 737 MAX alcanza las 42 unidades mensuales
Más allá del impacto financiero puntual, Boeing continuó avanzando en uno de los frentes más observados por aerolíneas e inversores: la producción.
Ritmos actuales y objetivos
- 737 MAX: cierre de año con una tasa de 42 aviones por mes
- Objetivo 2026: elevar la producción a 47 unidades mensuales
- 787 Dreamliner: en proceso de aumentar la tasa a 8 aviones por mes, con un objetivo de 10 mensuales
Este incremento, junto con mejores entregas, contribuyó a que Boeing lograra flujo de caja libre positivo, una métrica clave para evaluar la recuperación financiera del grupo.
Pérdidas persistentes en aviación comercial y defensa
A pesar de los avances industriales, los resultados operativos muestran que la presión financiera continúa:
- División de aviones comerciales: pérdida trimestral de USD 632 millones
- Defensa y espacio: pérdida de USD 507 millones
Además, Boeing registró un cargo de USD 565 millones en su programa KC-46, derivado de mayores costos estimados de soporte a la producción y problemas en la cadena de suministro. El CEO Kelly Ortberg afirmó en una entrevista que espera que este impacto sea un evento puntual.
La reacción del mercado fue inmediata. Las acciones de Boeing caían alrededor de 2,5% en las primeras operaciones, en parte por el mayor nivel de pérdidas en estas dos divisiones, según analistas de Deutsche Bank.
Spirit AeroSystems y el rediseño del negocio de servicios
Los resultados también reflejaron dos movimientos estratégicos relevantes:
- Recompra de Spirit AeroSystems por USD 4.700 millones en acciones
- Pago de más de USD 3.000 millones de deuda de Spirit, lo que resultó en una ganancia neta aproximada de USD 7.600 millones
Por su parte, la unidad de servicios de Boeing, excluyendo Jeppesen, habría generado casi USD 1.000 millones en beneficios, según analistas de Jefferies, confirmando que este segmento sigue siendo uno de los pilares financieros más sólidos del grupo.
600 aviones entregados: el mejor registro desde 2018
En términos operativos, Boeing entregó 600 aviones comerciales en 2025, el volumen más alto desde 2018. El dato es significativo si se considera el contexto reciente:
- Crisis del 737 MAX
- Impacto de la pandemia
- Cuellos de botella en la cadena de suministro
- Problemas sistémicos de calidad y seguridad
- Conflictos laborales
La compañía espera incrementar las entregas durante este año, aunque reconoce que el entorno sigue siendo exigente.
“Con el progreso llegan las expectativas, y nuestros clientes y partes interesadas van a esperar más de nosotros este año”, señaló Ortberg en un memo interno.
Flujo de caja, certificaciones y un horizonte aún incierto
Boeing generó USD 375 millones de caja en el cuarto trimestre, pero aun así cerró el año con una quema de efectivo de USD 1.900 millones, atribuida en parte a los retrasos en la certificación de los 737-7, 737-10 y 777X.
Para 2026, la compañía estima un flujo de caja libre positivo de entre USD 1.000 y 3.000 millones, dependiendo de la evolución de estos programas. No obstante, no se entregaron proyecciones financieras para este año, un punto que queda como foco de atención para el mercado.
Los ejecutivos han reiterado que el objetivo de largo plazo es alcanzar USD 10.000 millones anuales de flujo de caja, aunque sin un calendario definido.
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